Adaptando una maleta para transportar equipo fotográfico

Después de darle mil vueltas. Comparar precios de marcas y tiendas. Lo único que he logrado sacar en claro es que una maleta para transportar equipo de fotografía cuesta un pastón. Sea de la marca que sea y se compre donde se compre.

En vista de los precios y de que no me apetece que mi bolsillo se resienta por comprar una maleta para transportar equipo fotográfico he decidido utilizar una que ya tengo. Es una Samsonite pequeña de las que tienen las medidas justitas para pasar como equipaje de mano en los aviones, Low Cost incluidos.

Una de los requisitos que tenía que cumplir mi maleta para transportar es que pudiera utilizarla como tal y no sólo para el equipo fotográfico. Puesto a ello busque en Internet el tipo de espuma más adecuado para confeccionar mi trolly fotero. Encontré la solución viendo maletas Pelli, buenísimas por cierto y carísimas también. Emplean espuma aglomerada de las que se emplean para proteger equipos de sonido, embalaje frágil e insonorizar.

El siguiente paso fue encontrar una tienda para comprarla. Esto fue algo más complicado ya que como siempre los precios se disparan y las medidas o son muy pequeñas y demasiado grandes. Al final di con una tienda online espumaencasa.es especializada en diversos tipos de espuma incluyendo la que yo necesitaba. Puedes solicitar un corte a medida o comprar una plancha de 200x100cm. También se puede elegir entre un cráter pequeño o grande. La explicación que dan sobre los cráteres es curiosa aunque muy aclaratoria, la copio tal cual: “Tenemos dos opciones, una con cráteres de perfil grande, como una huevera para huevos de gallina y la otra opción posee cráteres de perfil pequeño, como una huevera de huevos de codorniz. Esta espuma protege mejor los productos delicados y posee mayor grado de insonorización.”

Opte por la pequeña ya que me pareció que los huecos de la grande eran demasiado para lo que yo quería. Aunque es una decisión personal y seguramente otro en mi misma situación elija la “huevera grande”.

También había pensado comprar un rollo de espuma para las separaciones y la organización del material pero decidí que puestos a ahorrar lo mejor era reutilizar los separadores que vienen con las mochilas y bolas de fotografía. De esas de las que todos tenemos para dar y tomar porque nunca estamos satisfechos con el resultado. O nos sobra bolsa o nos falta mochila o, lo que es peor, se nos queda pequeña y ya no nos cabe ese objetivo que compramos hace dos días y sin el que no podemos pasar. Ya que lo tengo… me lo llevo ¿te suena?

No hace falta decir que encargué la espuma a la velocidad del rayo (19,56 euritos) con la mente puesta en mi maleta fotera. EL envío fue rápido y en dos días ya me lo habían servido.

Bien, ahora al tajo.

Lo primero es proteger el fondo de la maleta. Para ello corte a medida del fondo interior un panel de espuma que encaja justo y no deja ningún resquicio por donde pueda golpearse un objetivo o una cámara.

Sobre el panel del fondo coloqué pegado al borde interior de la maleta espuma con una altura que cubre desde el fondo hasta el borde de la maleta abierta. Aquí hay dos opciones. Una es cortar una tira competa para todo el borde y la segunda cortar cuatro tiras e ir ajustándolas. Lo más obvio es pensar que la primera es la buena solución pero no, es mejor la segunda. Si empelamos una sola tira esta no se ajusta a las esquinas y da problemas para guardar el material. Yo empleé la segunda opción y es la que aconsejo.

Una vez protegida por la base queda proteger la parte frontal, la que abre. En mi maleta hay un bolsillo con cremallera que ocupa todo el frontal interior así que lo abrí e inserté otro panel de espuma cortado a medida. Y ya está, maleta protegida contra impactos. Ahora sólo queda distribuir el interior. Para ello empleé, tal como ya dije, los separadores que vienen con las mochilas y bolsas de fotografía.

Como ves, hacer una maleta para equipo fotográfico no es tan complicado. Es cierto que no se puede comparar con una maleta Pelli o una Lowepro pero para salir del paso.