Trasteando con la Fujifilm X-T20

Fujifilm X-T20 con objetivo Fujinon XF 27mm F:2.8Hace algunas semanas comenté que había decidido comprar un cuerpo Fujifilm X-T20 junto a un objetivo Fujinon XF 27 mm F:2.8. La espera para poder trastear con ella se hizo larga, más de lo que me hubiera gustado, pero al fin llegó y la he podido probar.

Lo primero fue trastear en su menú para conocer todas sus opciones algunas no las conozco así que tendré que averiguar exactamente para que son porque por los nombres que les han asignados podría ser cualquier cosa.

Una vez que recorrí todos los menús y submenús tocó configurarla. Esta parte fue más sencilla porque tengo muy claro la configuración, digamos estándar, que quiero en cualquier cámara. Configurar el cuerpo de la Fujifilm X-T 20 no es muy complicado si sabes dónde ir a buscar las opciones y en muy poco tiempo ya la tenía lista para trabajar.

El objetivo es un 27mm que equivale a un 42mm en formato completo. Para mi es una de las dos ópticas idóneas para callejear. La otra es un 18mm equivalente a un 27 mm en formato completo. Al menos son las dos ópticas que suelo emplear cuando salgo a fotografiar la calle o, si lo prefieres, a realizar fotografía urbana. Uno de los requisitos que le pedía al objetivo es que tuviera una luminosidad de al menos F:2.8.

Con el objetivo montado el conjunto es muy manejable, se agarra relativamente bien (mis manos son grandes) y pasa desapercibido que es otro de los requisitos que debía cumplir el equipo. Hasta aquí todo encajó a la perfección y estoy satisfecho.

La primera prueba, fotográficamente hablando, la realicé dando un paseo por la zona de las Cuatro Torres. El día no acompañaba, hacía mucho viento, estaba nublado y de vez en cuando caían algunas gotas sin llegar a llover. Así que con estas condiciones atmosféricas y sin haber hecho pruebas en casa salí a la aventura de probar la cámara. El resultado que obtuve fueron fotos malas. No por la cámara sino porque quise probar como se comportaba dejando las fotos algo oscuras y otras quemadas para posteriormente, durante el procesado, abrir y cerrar la exposición y ver el resultado en cuanto a calidad, enfoque y ruido. Además de estas trastadas hice alguna más y el resultado final me convenció.

He podido hacer la prueba de fuego al llevarla como segunda cámara en un reportaje fotográfico y forzar el ISO a 1000. No me esperaba un resultado tan bueno. Evidentemente no es comparable con la Nikon D800 pero hasta el momento ha cumplido con creces los requisitos que impuse. Es una buena cámara para fotografía urbana, fotografía de viaje y para cubrir eventos orientados a prensa. Lo mejor de todo es que no pesa nada en comparación con las que suelo acostumbrar llevar.

Ayer decidí adquirir también el objetivo Fujinon XF 16-55 F:2.8 equivalente a un zoom 24-82 mm en formato completo. Es el primer paso para sustituir mi pesado equipo por uno más ligero y que cumpla con unos estándares mínimos de calidad para cubrir los eventos del día a día.

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