Checklist para viajes fotográficos

En nuestros viajes fotográficos es esencial ir cómodos y llevar el menor peso posible. Por ello viene bien revisar los siguientes puntos antes del viaje.

La manera más sencilla de organizar un viaje comienza por crear una checklist. Si partimos de cero la construiremos incluyendo todos los materiales que conformen nuestro equipo. Incluyendo desde el cuerpo de cámara hasta el kit de limpieza sin olvidar elementos como el portátil o las baterías. En la checklist se deben detallar todos y cada uno de los elementos que tenemos a nuestra disposición y tiene que estar actualizada con las nuevas adquisiciones y eliminando aquellos accesorios estropeados o vendidos.

Una checklist resumida sería la siguiente:

– Cámara marca y modelo
– Cámara marca y modelo
– Objetivo marca 24-120mm F:4
– Objetivo marca 20mm F:2,8
– ….
– 2 batería cámara XXX
– 3 baterías cámara YYY
– 1 Flash XYZ
– 1 trípode ABC
– ….
– Cargador baterías XXX
– Cargador baterías YYY
– Kit de limpieza
– Ordenador portátil
– Tablet
– Lector USB
– Cargador Tablet
– Cargador portátil
– ….
– Otros accesorios y materiales

Partiendo de nuestra checklist y en función del viaje que vayamos a realizar iremos marcando los elementos que necesitamos llevar siempre considerando el espacio y el peso. En mi checklist añado un campo en el que incluyo el peso de cada elemento con lo que al final dispongo también del peso total. No olvidemos que las compañías aéreas limitan el equipaje tanto por medidas como por peso.
La checklist no solo sirve para preparar el equipo. Llevar una copia en el móvil o en el portátil es una buena idea para comprobar que no nos dejamos nada en el hotel.

Una pregunta típica es ¿qué llevo? Y terminamos cargando con todo el equipo por si acaso. El ”porsiacaso” es un enemigo mortal de la fotografía de viaje. Si llevamos demasiado peso al final optamos por no llevar el equipo y nos quedamos sin hacer fotografías o, en el mejor de los casos, tiramos de móvil. Así que los “porsiacaso” hay que olvidarlos y aprender a resolver la fotografía con lo que llevamos. Es además un buen ejercicio creativo.

¿Cómo reducir peso? Hay varias cosas que podemos hacer:

– Sustituir los libros, las guías y los mapas en papel por versiones en PDF
– Sustituimos el portátil por una Tablet
– Llevamos un (o varios) pendrive de gran capacidad en lugar de un disco externo
– Sustituimos el GPS por una APP
– Además, el móvil puede ser una gran herramienta si descargamos apps con las fases de la luna, posición del Sol, oleajes, etc.

Otro punto que debemos tener en cuanta es dónde llevar nuestro equipo. No me gusta ir de “fotógrafo” por lo que intento siempre que es posible llevar una mochila normal acondicionada. El aspecto exterior es de mochila rutera pero en su interior lleva protecciones y separadores como cualquier mochila de fotografía. Es algo más incómoda de manipular pero no llama tanto la atención. También evito los arneses y los chalecos de fotógrafo para llevar la cámara o los objetivos.

Independientemente del equipo fotográfico es importante, tal como decía al comienzo, ir cómodos por lo que hay que prestar especial atención al calzado y a la ropa. Siempre debemos considerar las fechas en que viajamos y el tiempo probable que hará en nuestro destino. La ropa y el calzado deberá ser el apropiado para evitarnos malos ratos.

En todo viaje debemos planificar, planificar y planificar. Insisto porque no hay nada más frustrante que llegar a nuestro destino y haber elegido mal la fecha bien por el clima o bien porque esperábamos algún acontecimiento y errar el momento. También nos haremos una idea de los motivos fotográficos que nos vamos a encontrar y cuando ir a fotografiarlos. Próximamente escribiré otro artículo hablando sobre cómo planificar un viaje.