Fotografía Nocturna II

Esta guía no pretende ser un manual de fotografía nocturna. Tan solo pretendo exponer unas nociones básicas a tener presentes en cualquier salida nocturna para no perder el rumbo.

Aunque se puede pensar que la fotografía nocturna tiene mucho que ver con la fotografía de paisaje lo cierto es que sólo se parecen en el tipo de objetivo más empleado: el angular.

Si te estas preguntando a qué viene esta afirmación la respuesta es sencilla. De noche no se ve un pimiento y ni con el live vamos a ver que hay delante del objetivo. Así que ¿cómo diablos se encuadra y se enfoca? Y, lo que es más preocupante ¿cómo expongo?

Comencemos por la exposición. Ante todo decir que en las tomas nocturnas tendremos ruido siempre y lo que debemos lograr es reducirlo pero sin llegar a obsesionarlos por ello. El ruido son esos puntitos de colores tan monos que aparecen en las fotografías y que se hacen muy evidentes en las zonas más densas. Se producen por emplear sensibilidades (ISOs) elevados, ligados directamente con la calidad del sensor, y por tiempos de exposición largos. Otro motivo del ruido es una errónea exposición sobre todo cuando se produce una subexposición.

El ruido se pueden reducir al realizar la toma aunque lo más aconsejable es reducir en cámara el producido por altas sensibilidades y corregir el producido por exposiciones largas al procesar la imagen en el ordenador.

¿Por qué hacerlo de este modo? En el primer caso la corrección se realiza durante la toma y no incrementa el tiempo de la misma mientras que en el segundo la corrección se realiza una vez finalizada la toma y tarda el mismo tiempo que la exposición realizada. Si realizamos una toma de treinta minutos, la corrección tarda otros treinta minutos en procesarse lo que nos daría un tiempo de sesenta minutos. Una verdadera locura si se tienen previstas varias tomas.

Otro problema de las exposiciones largas, normalmente a partir de 30 segundos y difícilmente corregible, son las manchas producidas por el calentamiento del sensor. Podemos reducir este problema si dejamos enfriar el sensor entre toma y toma unos minutos.

A diferencia del día, a la noche no le gustan los fotómetros sean integrados en cámara o de mano por lo que habrá que buscar otra forma de ajustar la exposición. Si tenemos en cuenta que la fotografía nocturna suele requerir tiempos de exposición largos (desde 30”) ¿cómo lograr la exposición correcta sin tener que estar haciendo pruebas con tiempos de exposición largos? La solución es sencilla. Subimos la sensibilidad a 3200-6400 ISO, ajustamos al diafragma más abierto que nos permita el objetivo y seleccionamos una velocidad a 1/30 s o similar. Realizamos la toma, observamos el resultado y corregimos. Así hasta lograr el histograma correctamente expuesto teniendo en cuenta que es una toma nocturna.

Una vez tengamos la exposición lo que debemos hacer es ajustar los valores a los que creamos más convenientes. Normalmente y en función de la fotografía que queramos realizar, reduciremos la sensibilidad a 100-200 ISO (la menor que permita la cámara), mantenemos la abertura de diafragma al máximo y ajustamos la velocidad. Debemos tener en cuenta lo siguiente: por cada reducción de la sensibilidad a la mitad (3200-1600-800-400-200-100) tenemos que aumentar en la misma proporción el tiempo de exposición (1/60-1/30-1/15-1/8-1/4-1/2-1-2-4-8-16…).

Ejemplo:

Partiendo de una exposición correcta a 3200 ISO, 1/30 s y f:2.8 si reducimos el valor ISO a 100 la exposición equivalente sería 100 ISO, 1 s y f:2.8.

Para no complicarnos la vida existen APPs que calculan las exposiciones partiendo del valor inicial.
Ya tenemos la exposición correcta ahora tenemos que encuadrar. Manteniendo los valores de exposición iniciales, los que utilizamos de prueba, encuadramos a ojo y realizamos una toma. Comprobamos el resultado y corregimos el encuadre así hasta lograr el encuadre correcto. Este proceso será más fácil si nos ayudamos de una linterna teniendo en cuenta no fastidiar a los compañeros que estarán también haciendo pruebas.

Por último nos queda enfocar. Aunque parezca lo más complicado no lo es. Lo primero que debemos conocer es la distancia a la que debemos enfocar para obtener la hiperfocal de nuestra combinación cámara/objetivo.

¿Qué es la hiperfocal? De forma muy resumida, es la distancia a la que debemos enfocar para que en nuestra fotografía se vea nítido desde ese punto hasta el infinito. En realidad, saldrá nítido desde la mitad de esa distancia hasta el infinito. La hiperfocal está directamente relacionada con la distancia focal del objetivo empleado y el formato de sensor.

¿Cómo averiguar la hiperfocal? Mi recomendación es instalar una APP en el móvil y con sólo introducir nuestra cámara y el objetivo empleado nos dirá la hiperfocal así como la distancia mínima de nitidez.
Con este dato ¿cómo enfocamos? Pues le pedimos a un compañero que se aleje a una distancia equivalente a la que nos indica la APP, encienda una linterna y enfocamos a ese punto. Ya tenemos la imagen enfocada. Al igual que al encuadrar hay que ser respetuoso con los compañeros y no fastidiar ninguna toma.

Una recomendación que creo fundamental es que todo el grupo realice las tomas con los mismos parámetros. Si vamos a iluminar con una linterna tener exposiciones diferentes arruinará la fotografía de otros compañeros por sub o sobre exposición; encender una linterna para, por ejemplo encuadrar, iluminará la escena en perjuicio de otros compañeros que están exponiendo…