Fotógrafo aficionado vs Fotógrafo profesional

Recientemente he leído una entrada en un blog especializado en venta de fotografía online algo que me ha dejado perplejo.

Según el autor, hoy en día, cualquiera tanto si es un fotógrafo aficionado como fotógrafo profesional, puede vender en igualdad de condiciones su trabajo en galerías online. Afirmaba también que con la llegada de la fotografía digital los precios de los equipos fotográficos han bajado su precio hasta el punto de ser asequibles para cualquiera.

Estoy de acuerdo en que la llegada de las empresas de microstock han facilitado a muchos fotógrafos aficionados poder ofrecer sus trabajos y obtener un beneficio económico con sus fotografías. Aunque la realidad es bien distinta y hay varios artículos en Internet que hablan de ello. En otra ocasión hablaré sobre este tema. Hoy sólo diré que no es oro todo lo que reluce y que nadie se va a hacer rico con sus fotos con este tipo de venta al por mayor. Personalmente me parece una tomadura de pelo.

Respecto a la bajada de precios, puede que tenga algo de razón aunque sinceramente lo dudo. Comprar una cámara profesional hoy sigue siendo caro, muy caro. Y con las actualizaciones periódicas de las marcas es casi imprescindible sustituir cada tres años nuestro equipo para estar al día. Con los objetivos pasa exactamente lo mismo. Hay objetivos “baratos” si los comparamos con los “caros” pero su menor precio obedece a algo. Como curiosidad  comentaré una anécdota que viví en el Circuito de Jerez donde un fotógrafo aficionado le soltó lleno de razón a a un fotógrafo profesional que su objetivo (un 70-200 de kit) era tan bueno como el 500mm que estaba empleando él. Por lo que no entendía el motivo de haberse gastado 8.000€ ó 9.000€ cuando por mucho menos podría tener un objetivo con el que podría hacer las mismas fotos. Cada cual que saque sus propias conclusiones.

Por si queda alguna duda, un equipo profesional es caro. Y lo es por varias razones. Con estas tres ventajas ya quedaría justificado: son mucho más luminosos, tienen mejores lentes y se han corregido distorsiones. Y esto se refleja en la calidad de la imagen al realizar copias en papel o al ampliar la fotografía al 100% y no limitarse a verla en el ordenador a tamaño de la pantalla. Con las cámaras pasa exactamente los mismo: son de construcción más duras, resisten mejor el trato duro que le damos los pro, son más rápidas y fiables.

Realmente alguien cree que si un fotógrafo profesional pudiera tener un equipo por 1.000€ se gataría 6.000€ sólo en una cámara.