La exposición en la fotografía

Exponer es la acción mediante la cual permites que una determinada escena sea capturada por un material sensible. En la fotografía analógica, el material sensible es la película y en la fotografía digital, el sensor.

Al contrario de lo que pueda parecer, la exposición no es el tiempo que la fotografía se expone a la luz: el tiempo es solo una de las tres variables controlan la entrada de luz al plano focal (sensor) para lograr una correcta exposición:

1. Sensibilidad ISO: indica la cantidad de luz necesaria para poder tomar una fotografía: cuanta mayor luz haya en la escena, menor será el valor ISO necesario y viceversa. En la fotografía analógica para cambiar la sensibilidad ISO había que cambiar de película, pero en la era digital, es posible ajustarla desde el menú.
Si elevas demasiado la sensibilidad ISO, tus fotografías tendrán mayor ruido, menor nitidez y por lo tanto menor calidad. Utiliza valores ISO altos solo cuando no te quede otra alternativa, es decir, cuando no puedas lograr una correcta exposición compensando la “falta de luz” producto de utilizar un ISO bajo mediante las otras dos variables: disminuyendo la velocidad de obturación o abriendo el diafragma.

2. Apertura de diafragma: el diafragma es un dispositivo que se encuentra dentro del objetivo de tu cámara y que permite controlar la cantidad de luz que llega al plano focal (sensor), junto con la velocidad de obturación, y al mismo tiempo, regular la profundidad de campo de la fotografía, es decir, que saldrá en foco y que no.

Cuanto más cierres el diafragma (f/16), mayor profundidad de campo obtendrás en tus fotografías (mayor nitidez) pero menor luz llegada hasta el sensor, debiendo compensar la falta de esta o aumentando la sensibilidad ISO o bien disminuyendo la velocidad de obturación. Cuanto más lo abras (f/1,8), menor será la profundidad de campo (mayor desenfoque o bokeh) y más luz llegará al sensor, pudiendo utilizar valores ISO más bajos y velocidades de obturación más rápidas.

3. Velocidad de obturación: es el tiempo que el obturador permanece abierto permitiendo que la luz llegue hasta el sensor. Cuanto mayor sea la velocidad de obturación (1/1000), menor será la luz que llegue al sensor, y cuanto menor sea la velocidad (1”), mayor será la luz que logre atravesar el obturador.

Ajustando la velocidad de obturación no solo lograras fotografías más claras o más oscuras, sino que además podrás trasmitir la sensación de movimiento utilizando velocidades muy lentas o bien mediante velocidades muy rápidas, serás capaz de congelar completamente una escena.

Una excelente herramienta que te ayudara a lograr fotografías correctamente expuestas es la llamada “reciprocidad” que no es más ni menos que una regla con la cual obtendrás una misma exposición (fotografía) con distintas combinaciones de velocidad, apertura y sensibilidad ISO.

Ley de Reciprocidad: las 3 variables para lograr una correcta exposición no tienen una combinación única, sino que puedes ajustar cada una de estas de modo diferente y lograr exactamente la misma exposición.