Modos de exposición

Casi todas las cámaras réflex y la gran mayoría de las cámaras compactas medias y avanzadas poseen modos de disparo automáticos y manuales.

Cada fabricante utiliza su propia nomenclatura y sus propias definiciones para cada modo o función de cámara. En este post se tratan los más comunes y servirá para entender la idea básica de cómo funcionan y para qué sirven dichos modos.

Modo M (manual)
En este modo el fotógrafo controla tanto el diafragma como la velocidad. Es el modo más adecuado para controlar totalmente la toma. Permite compensar errores de medición o aclarar u oscurecer una escena a nuestro antojo.

Modo auto (automático)
En el modo AUTO, la cámara decide que combinación de diafragma/velocidad es adecuada para cada situación, no dejando al fotógrafo ninguna opción. Es útil cuando se está empezando y aun no se tiene seguridad en uno mismo o cuando lo más importante es captar el momento sin tener que preocuparse de los parámetros.

Modo P (programa)
Es similar al Modo Auto pero en este caso la cámara ofrece una combinación de diafragma/velocidad entre las que se puede seleccionar la más conveniente.
Modo A (prioridad a la abertura)

En este modo el fotógrafo selecciona el diafragma y la cámara selecciona la velocidad adecuada. Es útil en retratos y en fotografía macro.

Modo S (prioridad a la velocidad)
La cámara calcula el diafragma partiendo de la velocidad que seleccionada. Es útil en casos en que el sujeto está en movimiento y existen diferencias de iluminación en la escena.