Nota de prensa: La ciudad azul se traslada a Valencia

Madrid, 9 de diciembre de 2019

EXPOSICIÓN FOTOGRÁFICA
«LA CIUDAD AZUL»

• El fotógrafo Carlos Bouza inaugura su exposición fotográfica en Eurostars Gran Valencia.

Valencia, 9 de diciembre de 2019. El fotógrafo Carlos Bouza inaugura el próximo 13 de diciembre la exposición de fotografía “Chefchauen. La ciudad azul” en el Eurostars Gran Valencia. La exposición muestra un recorrido por la ciudad marroquí con la mirada de un fotógrafo de viaje y urbano.

Del 13 de diciembre de 2019 al 25 de enero de 2020
Inauguración de la exposición: 13 de diciembre de 2019 a las 19 horas
Entrada gratuita

La exposición

El fotógrafo madrileño presenta en la muestra treinta fotografías de 30×45 cm. impresas sobre aluminio, material que se caracteriza por ser ligero, estable y duradero, propiedades esenciales para ésta exposición itinerante que ha visitado ya las ciudades de Sevilla, Toledo, Pozuelo de Alarcón, Valladolid y Granada en España y Oporto y Lisboa en Portugal además de ser expuesta en el Aeropuerto Adolfo Suarez Madrid-Barajas.

Gracias al apoyo del Grupo Hotusa es posible llevar esta exposición a la Ciudad de Valencia. Desde 2004, cerca de 50 hoteles de la cadena Eurostars Hotels forman parte del proyecto Eurostars Exposiciones, acogiendo de forma regular exposiciones de artistas locales o residentes en sus destinos. De este modo, Eurostars Exposiciones ejerce de plataforma de promoción de artistas emergentes.

El autor

Carlos Bouza lleva más de tres décadas dedicado a la fotografía alternando el fotoperiodismo, fotografía de viaje y urbana y fotografía social. Ha colaborado con diversas agencias de prensa (Efe, Cordon Press, DPI…) y a día de hoy colabora como Fotógrafo Voluntario en la agencia Imagen en Acción que da cobertura a diversas ONG. Sus fotografías han sido publicadas en El País Semanal, Mundo Deportivo, El día de Valladolid, Diario de Burgos, La Provincia, La Gazzeta dello Sport, l´equipe.fr, entre otros.

Recientemente su proyecto Distorsiones ha sido seleccionado para realizar una exposición individual en el Colegio de España en París en 2020. En 2019 ha participado en la muestra en el Festival Internacional de Fotografía Blipoint celebrado el pasado mes de octubre en Barcelona y en 2018 en el I Certamen Internacional de Fotografía urbana MULAFEST de Madrid. En 2017 recibió el premio Bronce en el International Photography Awards (IPA) Spain en la categtoría de Deportes al Aire libre y una Mención de Honor en los International Monochrome Awards. Figura en la lista de fotógrafos de NThephoto en la categoría de Deportes desde 2015.

A lo largo de los años ha impartido talleres de Fotografía de Viajes, Fotografía Nocturna, Retrato, etc. y ha participado en proyectos fotográficos de diversas ONGs, como Fundación Manantial.

El proyecto

A pesar de estar a bastantes kilómetros del mar, Chefchauen huele a mediterráneo y se viste con los colores de sus fondos.
La ciudad, fundada por el cherif abu Yumas el-Alami huyendo de las invasiones portuguesas hacia el año 1471, tiene un enclave de difícil acceso y esto le proporciona parte de su encanto.
Tras la expulsión de judíos y musulmanes decretada por los Reyes Católicos, alrededor de 40.000 moriscos llegaron a Marruecos. Muchos de ellos se asentaron en la pequeña población de Xauen donde vivía desde el siglo XIII una importante comunidad andalusí, algunos de cuyos miembros estaban al servicio directo del sultán. A pesar de ello los moriscos «no fueron bien recibidos; llegaban vestidos a la española y hablando castellano; mezclaban sus nombres y apellidos cristianos con los arábigos; su fe musulmana les merecía tan escasa confianza que los llamaron los cristianos de Castilla.

Xauen, formada por 7 barrios intramuros, comenzó así a crecer con sus nuevos pobladores y a tomar las formas que han perdurado hasta nuestros días. Aquellos musulmanes que abandonaron Castilla, comenzaron a asentarse alrededor del barrio de Sueca, el más antiguo, llevando consigo sus negocios,
costumbres y arquitectura. Y así surgieron los barrios como Rif Al Andalus, Onsar, Sebain o Es Sok.
Al adentrarnos en el entramado de callejuelas de la Medina, observamos que el orden es perfecto e impensable en otras medinas marroquíes. Cada vuelta de calle, cada cruce o escalinata es una inevitable instantánea a la que no se ha podido sustraer el fotógrafo que ahora nos lo quiere mostrar en esta exposición: un artesano afanado en su telar o forjado; un grupo de niños jugando por las callejuelas; mujeres en sus quehaceres domésticos. La vida del Mediterráneo en una ciudad perdida en el interior.

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