Vaciando los cajones

Hace un par de días decidí que era hora de revisar los cajones de la oficina para ver qué cosas sobraban. Entendiendo por sobrar todo aquello que no se emplea desde hace tiempo. Mi sorpresa fue mayúscula al encontrar objetos que ni recordaba tenerlos ni haberlos empleado en alguna ocasión pero que, seguro, me fueron de gran utilidad hace tiempo, años atrás.

Meditando sobre este asunto, el de los cajones repletos de cosas antaño útiles y hoy trastos sin utilidad para uno mismo, me di cuenta que a lo largo de una trayectoria profesional una persona no solo adquiere experiencia también acarrea un gran número de objetos que en su día fueron de vital importancia y que en un momento dado pasaron al fondo del cajón esperando que en algún momento alguien los vuelva a sacar de su letargo.

Así pues decidí que era hora de hacer hueco, deshacerme de lo obsoleto, ventilar, metafóricamente hablando, los armarios y dar entrada a material imprescindible para mi trabajo actual. Y en ello estoy. He montado mi mini estudio con sus correspondientes focos y a recordar viejos tiempos cuando, cámara en mano, fotografiaba un sinfín de objetos para catálogos comerciales. Me ha gustado la experiencia de volver a esos momentos de captura  en serie como si fuera parte de una cadena de montaje de Ford.

Y puestos a recordar me vinieron a la cabeza esas bobinas de diapos de no sé cuántos metros que cortaba a “medida” para insertarlas en los carretes. Carretes que en algunos casos de tanto utilizar no había forma de cerrar porque la tapa se había doblado (en el mejor de los casos) o no quedaba ni un pelo que protegiera la película de la luz y se velaban los primeros centímetros del rollo. Si sabes de lo que estoy hablando eres, sin duda, de la vieja escuela y ya tienes unos añitos a tus espaldas.

La fotografía tiene ya más de cien años y ahora, con la aparición y el avance continuo de lo digital parece que es un invento actual. Pues no. Antes, los fotógrafos olíamos a revelador, baño de paro y fijador. Teníamos un olor especial. Olíamos a fotógrafo.

Pero me he ido del hilo del asunto. Lo que quería decir en resumidas cuentas es que me he puesto a catalogar material y como creo que lo que a mí no me vale seguro que otro lo quiere, he subido todo a eBay. Desde un foco, pasando por filtros Cokin hasta una cámara mecánica de Nikon que, por cierto, ha trabajado como la que más y ahí sigue como si tal cosa.