Vender fotografias en agencias de microstock

Hoy en día Internet nos permite enviar a cualquier parte del mundo nuestro trabajo sin levantarnos de la silla y durante las 24 horas del día. Esto, que a mi me parece una maravilla y me gusta explotar puede llegar a no ser tan maravilloso como a primera vista parece.

Existen sitios web para que cualquiera fotógrafo, sea profesional o aficionado, puede comercializar sus fotografías con facilidad sin necesidad de conocer nada de informática, Internet o marketing. Hablo de las agencias de microstock. Es fácil trabajar con estas agencias aunque algunas tienen un nivel de exigencia tan alto que en muchas ocasiones es desesperante enviar fotografías porque el “nivel de calidad” lo decide un editor. Según mi experiencia, una fotografía pasa o no el nivel de calidad dependiendo del editor y del día que tenga. Vamos, que la misma imagen puede ser rechazada hoy y aceptada mañana.

Lo que me llama la atención de estas agencias es la manera que han tenido de tirar por los suelos el trabajo de los fotógrafos bajando los precios hasta alcanzar un nivel imposible de reducir aún más. Puedes comprar fotografías sueltas o mediante suscripción. Esta última permite al suscriptor descargarse un número determinado de fotografías al mes en función del tipo de suscripción. Hasta aquí todo perfecto y sin novedad. Lo curioso es lo poco que cuestan las suscripciones y lo ridículo que cobra un fotógrafo por su foto que, sen función de la agencia de microstock, puede llegar a 0,30 € por foto.

A esto hay que sumar que para poder cobrar hay que vender un importe mínimo que es distinto en cada agencia de microstock. Este importe mínimo muchos fotógrafos no lo alcanzan por lo que ven como sus fotografías se emplean sin que él cobre nada por su trabajo.

Por supuesto que hay fotógrafos a los que les va muy bien en las agencias de microstock. Pero son muy pocos y por lo que he podido ver son producciones en serie: disparando mucho y subiendo todo lo que es posible. A mayor cantidad de fotos subidas mayor debería ser la venta. Pero no por ello son malos fotógrafos, sus trabajos suelen ser muy buenos. Simplemente se han adaptado a este nuevo tipo de venta.

Os dejo algunos enlaces de agencias de microstock: